El avance de la medicina no se detiene, y para nuestro equipo, el X Congreso de la Asociación de Monitorización Intraquirúrgica Neurofisiológica Española (AMINE) celebrado en León ha marcado un hito. Tuvimos el honor de presentar la comunicación oral titulada: “Reflejo Pudendo Intersegmentario: evidencia de la conectividad sacro-lumbar-torácica en pacientes bajo anestesia”, la cual regresó a casa con el Premio a la Mejor Comunicación Oral – Serie de Casos.
Pero más allá del galardón, lo verdaderamente emocionante es el impacto clínico que este estudio aporta a la seguridad de las cirugías de columna.
¿Qué aporta el IPR frente a la monitorización tradicional?
Hasta ahora, en el quirófano dependemos del Reflejo Bulbocavernoso (BCR) para proteger y evaluar los segmentos sacros (S2-S4). Sin embargo, nuestra investigación introduce y evalúa el Reflejo Pudendo Intersegmentario (IPR) como un marcador funcional mucho más amplio y ambicioso.
En un estudio retrospectivo realizado en 20 pacientes sometidos a cirugía espinal, demostramos que al estimular el nervio pudendo, la respuesta no se limita a la zona sacra: pudimos registrar de forma simultánea respuestas reflejas estables en los músculos oblicuos abdominales.
Los hallazgos científicos clave:
Conectividad extendida: el IPR demuestra de forma reproducible en pacientes bajo anestesia general una vía polisináptica ascendente que viaja desde la región sacra hasta la médula espinal lumbar superior y torácica inferior.
Componentes del reflejo: se identificaron dos respuestas claras; una respuesta R1 de latencia corta y una respuesta R2 polisináptica de latencia larga.
Trascendencia futura: al mapear esta conectividad, el IPR abre la puerta en el quirófano a la monitorización de los Generadores de Patrones Centrales (CPG), estructuras neurofisiológicas críticas involucradas en funciones vitales del paciente como la micción, la función sexual y la locomoción.

Imagen del premio obtenido. Fuente: propia
Un esfuerzo de equipo internacional con origen local
Este hallazgo es el fruto de una estrecha colaboración entre centros de referencia: la Clínica IMQ Zorrotzaurre (Bilbao), el Hospital Universitario de Álava (Vitoria) y el Mount Sinai West Hospital (Nueva York), de la mano de los investigadores Patricia Colmenarez, Berenice Muria, María J. Téllez y Sedat Ulkatan.
Queremos agradecer a AMINE, al Dr. Ángel Saporano por una organización impecable y a todos los colegas de profesión con los que pudimos debatir e intercambiar sinergias. Esto reafirma que la monitorización intraoperatoria está avanzando hacia un análisis mucho más dinámico y completo del sistema nervioso.
Si quieres leer el articulo completo, lo tienes disponible en el enlace oficial de la publicación.